Make your own free website on Tripod.com

 

LA IMPORTANCIA DE QUE LOS PADRES INCENTIVEMOS A NUESTROS HIJOS DESDE TEMPRANA EDAD HACIA EL ESTILO DE VIDA CULTURISTA

 

Así, a primera vista puede sonar extraño. Efectivamente no se trata de apuntarlos en un gimnasio para que sigan rutinas culturistas, desarrollen músculos descomunales, tomen suplementos y pasen sus ratos libres posando y mirándose en el espejo.

Al contrario, nosotros, los padres, deberíamos seguir una conducta sana y deportiva (¿por qué no decir culturista?), en un gimnasio de buena reputación, lucir un cuerpo bien trabajado e irradiar salud. ¿Qué mejor incentivo para los chicos que el ejemplo de los padres?

Es sabido que es perjudicial el entrenamiento duro con pesas y sobrecarga a un niño menor de 14 o 15 años, sobre todo la práctica de sentadillas, presses y movimientos que ejercen compresión sobre las articulaciones ya que hasta esa edad no tienen los cartílagos debidamente sólidos y por esa razón se pueden deformar y traer complicaciones para el resto de sus vidas.

Pero por otro lado nada los impide de mirarnos a nosotros, los padres, entrenando en el gimnasio. Nada los impide de estar ahí, encariñándose desde chiquitos con el ambiente culturista. Antes de que se encariñen con algún ambiente que no sea sano. Y que sepan desde temprana edad los secretos de una buena alimentación, de los sanos hábitos para distinguirlos de los insanos. Y principalmente no hay nada malo en que su hijo se ponga sus guantes (aunque le queden grandes) y con pesitas de juguete o hasta de 1 kg o con un bastón de madera, simulando una barra, imite los movimientos de los adultos. Ahí está la oportunidad para corregirle la postura, siempre con cariño, paciencia y sin apurarlo y así de a poco, jugando, ir inculcándole la técnica.

A la hora de la comida ¿quién ya no dijo alguna vez?

-Hijo, hasta que no termines de comer todo, no te levantás de la mesa.-

-Si no te comés todo, no hay postre.-

¿No es más sugestivo decir?

-Hijo, si quieres tener fuerza y los músculos que tiene papá (o mamá), conviene comer todo lo que tenés en el plato.-

Obviamente este argumento sólo puede ser utilizado por un padre que realmente tenga fuerza y músculos desarrollados. Este tipo de actitud indudablemente tarde o temprano llevará a preguntas como:

-Papá, ¿esto que estoy comiendo me va a dar fuerza?-

-¿Esto es sano?-

-¿Esto hace bien? ¿Sos fuerte porque comes esto?-

-¿De qué manera llega a los músculos lo que comemos?-

-¿Qué es lo que hace mal a la salud?-

Y así sucesivamente... los chicos son curiosos y preguntones. Quieren saber el por qué y el significado de lo que ven, principalmente en sus padres. Esas preguntas debidamente respondidas pueden ser cruciales para su desarrollo físico y psíquico en el futuro próximo.

La impresión provocada por la imagen de su padre, su héroe, machacando sus músculos en un gimnasio es algo que queda marcado para siempre en la memoria de un niño. Y para un padre no existe sensación más placentera que ver a su hijo crecer fuerte, sano y feliz, lejos de las drogas, de depresiones, debilidades, fobias, etc...

El deporte, el culto al cuerpo y a la salud, son los medios más eficaces para evitarlos.

El culturismo es disciplina y salud. Padre: ¡incentive a sus hijos hacia el estilo de vida culturista. El mejor incentivo es su ejemplo. Sea un cultursita Ud. también!

...Y acuérdese que nunca es tarde para empezar.

 

André Luiz Lajtaváry
Director Técnico de Hipólito Paddle & Gym

Vuelta al Índice de artículos